Autorizaciones administrativas

  • Autorización de la prueba por parte de la Federación de Automovilismo correspondiente.
  • Permisos de las administraciones públicas competentes.
  • Autorización del titular de los terrenos o instalaciones.
  • Permisos municipales cuando sean necesarios.
  • Autorizaciones para ocupación o utilización de vías públicas.
  • Cumplimiento de las condiciones establecidas en las autorizaciones.

Normativa deportiva

  • Código Deportivo Internacional de la FIA, cuando resulte aplicable.
  • Reglamentos deportivos de la RFEDA.
  • Reglamentos de la Federación de Automovilismo de Castilla y León.
  • Reglamento particular de la prueba.
  • Prescripciones comunes y reglamentos técnicos de cada especialidad.
  • Normas relativas a participantes, vehículos, oficiales y organización.
  • Régimen disciplinario y sancionador.

Seguros y responsabilidad civil

  • Seguro obligatorio de responsabilidad civil de la prueba.
  • Cobertura de accidentes de participantes.
  • Cobertura de daños a terceros.
  • Cobertura de los oficiales y personal de organización.
  • Comprobación de los capitales asegurados y exclusiones.
  • Responsabilidad por daños materiales y personales.

Seguridad de la prueba y responsabilidad del organizador

  • Elaboración y aprobación del plan de seguridad.
  • Delimitación de zonas de competición y zonas de público.
  • Protección de espectadores y personal autorizado.
  • Instalación de barreras, protecciones y señalización.
  • Plan de evacuación.
  • Servicio médico y ambulancia.
  • Medios de extinción de incendios.
  • Procedimiento de actuación ante accidentes.
  • Facultad de dirección de carrera para detener o suspender la competición.

Es especialmente importante determinar quién tiene la responsabilidad de cada área: dirección de carrera, jefe de seguridad, comisarios de pista, servicios médicos y organización.

Responsabilidad civil, penal y patrimonial

El organizador puede tener responsabilidades cuando se producen accidentes o daños derivados de:

  • Deficiencias en las medidas de seguridad.
  • Falta de señalización o protección.
  • Negligencia en la organización.
  • Incumplimiento de las condiciones de la autorización.
  • Falta de medios de emergencia.
  • Actuaciones negligentes del personal bajo su responsabilidad.

Hay que distinguir tres ámbitos:

  1. Responsabilidad civil: indemnización por daños personales o materiales.
  2. Responsabilidad penal: cuando los hechos puedan constituir un delito, por ejemplo, por imprudencia.
  3. Responsabilidad administrativa: sanciones por incumplimiento de las normas o autorizaciones.

Recuerda que el organizador tiene que ser responsable con su cometido